04.27.08
CONCEPTO DE PENA Y SUS IMPLICANCIAS JURIDICAS EN SANTO TOMAS - CODESIDO, EDUARDO A - DE MARTINI, SIRO M.A
Isbn: 950-523-230-6″
Editorial: UNIVERSIDAD CATÓLICA ARGENTINA - UCA
Este libro contiene parte de los resultados de una investigación realizada en tomo al tema de la pena en la obra de Santo Tomás de Aquino.
Al fundar nuestro proyecto ante las autoridades de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Católica Argentina, escribíamos, con relación
al deseable impacto del trabajo, que “se trata de una investigación que busca determinar, y precisar, una concepción de la pena a partir de un pensamiento
central en la teología católica. A su vez, el concepto de la pena es una de las bases de toda elaboración de una doctrina jurídico-penal. El material que
actualmente se emplea en nuestra Universidad para el estudio y enseñanza del Derecho Penal se basa en la dogmática jurídico-penal. El resultado de la investigación,
por tanto, importará un aporte a la elaboración de una doctrina penal fundada en el pensamiento católico clásico, con la consiguiente posibilidad de producir modificaciones en las conclusiones actuales de la ciencia del derecho
y material alternativo para su enseñanza”.
“No se puede negar, en efecto, que este período de rápidos y complejos cambios expone especialmente a las nuevas generaciones, a las cuales pertenece y de las cuales depende el futuro, a la sensación de que se ven privadas de
auténticos puntos de referencia” {fides et ratio numeral 6).
“No sabemos si un análisis de los problemas jurídicos hecho a partir de la teología y la filosofía clásica arrojará conclusiones distintas de las actuales, pero no cabe duda de que, aun las presumibles concordancias, tendrán distinto
fundamento. Y eso, el distinto fundamento, nos parece propio de nuestra Universidad Católica.”
El lector encontrará en este libro, nuestro propio ordenamiento y conclusiones a partir de un material que se encuentra disperso a lo largo de toda la obra
del Aquinate. Hemos intentado, ante todo, ser fieles al pensamiento originario de Santo Tomás, respetando en todo lo que nos pareció ser su doctrina. No hemos utilizado, por tanto, las pocas obras que tratan el tema -por lo general de modo limitado-, por lo que las citas se limitan a textos del autor.
Como intuíamos, efectivamente nos hemos encontrado con un pensamientO preciso y, para lo que consideramos la creencia generalizada en el ámbito penal, sorprendente.
Razones editoriales nos han llevado a suprimir los capítulos relativos a las penas divinas y a la redención obrada por N.S. Jesucristo; como también la
parte del trabajo que contiene los 741 textos relativos al tema, que conforman el resultado primero de nuestra investigación. Su extensión imposibilita su publicación
en esta colección. De todos modos, es obvio que el lector encontrará los más importantes textos citados a través del libro.
En todos los casos en que los textos se encontraban sólo en su original latino, hemos recurrido a los servicios del licenciado Juan Fuentes, quien, merced a su excelente formación clásica, no limitó sus funciones a las de mero
traductor sino que fue de ayuda para la correcta interpretación de la fuente.
Se impone una última advertencia: Santo Tomás de Aquino fue un teólogo, no un jurista. Su enfoque es, entonces, el propio de su disciplina. Así y todo, estamos convencidos de que los textos seleccionados pueden utilizarse con provecho
dentro de la ciencia del derecho, sin confusión alguna de planos. Podríamos agregar que Santo Tomás, también filósofo, “amó de manera desinteresada
la verdad. La buscó allí donde pudiera manifestarse, poniendo de relieve al máximo su universalidad. El Magisterio de la Iglesia ha visto y apreciado en él
la pasión por la verdad; su pensamiento, al mantenerse siempre en el horizonte de la verdad universal, objetiva y trascendente, alcanzó “cotas que la inteligencia
humana jamás podría haber pensado” y aun manteniendo un vínculo orgánico entre la teología y la filosofía, fue uno de los primeros que reconocieron la
necesaria autonomía que la filosofía y las ciencias necesitan para dedicarse eficazmente
a sus respectivos campos de investigación (numeral ASfides et ratio).
Hemos respetado, como correspondía, la utilización habitual de la palabra “pecado”, pero el lector encontrará que en los casos citados puede reemplazarla mentalmente por “delito”. Ni para Santo Tomás ni para nosotros hay confusión posible, pues para que una conducta sea delito se requiere una ley humana violada (ver capítulo V de esta investigación).
2. En los textos de la Suma Teológica (S.T.), luego de la indicación que precede cada parte, han sido puestos los números siguiendo el orden tradicional.
Es decir, el primer número se refiere a la cuestión y el segundo al artículo.
En caso de citarse la respuesta a una dificultad, ésta aparece como tercer número.
En el caso de la Suma Contra Gentiles (S.C.G.), se cita el libro en números romanos y luego el capítulo (c.) en números arábigos. El Comentario a las Sentencias de Pedro Lombardo (Sent.) está dividido en cuatro libros (se citan en números romanos, ej. II Sent.: segundo libro de las
sentencias), éstos se dividen en distinciones (d.), cuestiones (q.) y artículos (a.).
Éstos pueden, además, dividirse siguiendo un orden alfabético (ej. a.2b). Las
respuestas a las objeciones se mencionan precedidas de la preposición latina ad.
De Malo se divide en cuestiones (q.), artículos (a.) y respuestas a las objeciones (ad).
Las demás obras citadas se han abreviado del siguiente modo:
Compendio de Teología: Comp.
Comentario a la Ética Nicomaquea: Ética.
Cuestiones Quodlibetales: Quodl.
Hemos utilizado para la Suma Teológica, la primera edición de la BAC.
Para la Suma contra Gentiles, la traducción empleada ha sido la del Club de Lectores, Buenos Aires, 1951. Para la importante cuestión primera de De Malo,
hemos recurrido a la traducción de la editorial Universitaria, Santiago de Chile,
1994. La hemos complementado con la edición completa de las Cuestiones disputadas sobre el mal de EUNSA, 1997. Los textos del Compendio de Teología han surgido de la edición de Rialp, Madrid, 1980. Para el Comentario de la
Ética a Nicómaco usamos la traducción de las ediciones CIAFIC, Buenos Aires, 1983.
En todo lo demás hemos recurrido al texto editado por el P. Roberto Busa S.J. en 1980 (en particular en la excelente versión en CD-ROM del P. Ricardo M. Román), a partir del cual ha efectuado las correspondientes traducciones el
licenciado Juan Fuentes.



