05.10.08

El día que se jodiò la Argentina (Por arte de magia)

Publicado en Argentina, Politica / Actualidad tagged , , , en 10:40 pm por ellibrero

Paginas:78
Formato: PDF
Eduardo Varela Cid
¿Cuándoun periodista “prestigioso” decide hacer operativos de prensa en favorde un empresario y en contra de todos los demás por dinero?
¿Por qué los políticos decentes no se metían y les tenían miedo a los corruptos?
Se pagó una coima enorme. ¿En qué habrán pensado nuestros legisladorescuando hicieron una ley para que Yabrán lavara dinero? César Arias yCarlos Soria firmaron el dictamen.
¿Por qué la prensa lo ocultó? ¿Se trataba de complicidad, miedo o negocios?
Cuando la mafia y una mayoría de políticos y periodistas corruptos nos inmovilizaron, ese día se jodió Argentina.

Fragmento:

UNA LEY PARA LAVAR DINERO

La situación de la República Argentina puede ser explicada mediante unsimple análisis de los procedimientos realizados por las fuerzaspoliciales y de seguridad del país, y con ello podrá observarse yconcluir claramente que en los últimos años la cuestión de las drogasse ha instalado como debate en el centro de la sociedad y dedeterminadas instituciones del país, pudiendo llegarse a la conclusiónque señala al tráfico de estupefacientes como un problema creciente.Como una forma de demostrar este crecimiento y la envergadura oimportancia que el tráfico de drogas ha alcanzado, puede utilizarsecomo prisma lo acontecido con la denominada Operación Carbón Blanco,uno de los procedimientos más importantes que se han registrado en losanales policiales y judiciales, cuyos pormenores y resultado finalresaltan la difícil situación en que se encuentra Argentina en la luchapor la erradicación de las drogas y el castigo a los narcotraficantes.
La operación comenzó con rutinarias tareas de inteligencia llevadasadelante por una división de prevención y represión del narcotráfico dela policía de la provincia de Buenos Aires, cuando algunos de sushombres que permanentemente transitan las calles de la provinciarecogieron datos que mostraban la existencia de una banda internacionaldedicada al tráfico de grandes cantidades de cocaína con destino finalen Europa. De allí en más, la policía resolvió contactarse con suspares de la Prefectura Naval e iniciaron investigaciones conjuntas conel objetivo de intentar conocer los nombres de los traficantes queintegraban la organización.

©2002, por Eduardo Varela Cid
©Primera edición virtual, Testigo Directo, diciembre de 2002
ISBN 987-9499-33-6

DESCARGAR

05.03.08

Milcìades Peña, Historia Argentina, 2 obras suyas

Publicado en Argentina, Historia tagged , , en 10:36 pm por ellibrero

Milcíades Peña (p)

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Milcíades Peña (1933-1965) fue un historiador, político y pensador argentino. Militante trotskista, se dedicó a la estudios históricos y publicó en distintas revistas, entre ellas Fichas que fundó y dirigió. El revisionismo histórico lo considera un miembro del ala izquierdista de esa tendencia historiográfica.

Bibliografía [editar]

  • Antes de mayo. Formas sociales del trasplante español al nuevo mundo
  • El paraiso terrateniente
  • La era de Mitre. De Caseros a la guerra de la triple infamia
  • De Mitre a Roca. Consolidación de la oligarquía anglo-criolla
  • Alberdi, Sarmiento, el 90. Límites del nacionalismo argentino en el siglo xix
  • Masas, caudillos y elites. La dependencia argentina de Yrigoyen a Perón
  • Industria, burguesía industrial y liberación nacional
  • El peronismo (selección de documentos para la historia)

Para descargar

Alberdi, Sarmiento, el 90


Alberdi, Sarmiento, El 90: Limites del nacionalismo argentino en el siglo XIX.
Este trabajo, preparado y escrito por Milciades Peña durante los años 1955 a 1957, forma parte de un estudio de mayor envergadura sobre la formación y perspectivas de las clases sociales en la historia argentina. A los efectos editoriales la obra completa ha sido dividida en tomos menores que pueden ser leídos como unidades independientes; la lista completa de los mismos figura en la contratapa con la indicación de la época que abarca cada uno.
Cabe aclarar que el capítulo sobre la Revolución del 90 que se publica en este tomo, apareció como un artículo independiente en la revista Fichas de Investigación Económica y Social (Nº 6, junio de 1965).
Debido al prematuro fallecimiento del autor en diciembre de 1965, los textos originales fueron revisados y corregidos por Luis Franco en el aspecto meramente externo, respetando en absoluto, claro está, las ideas y expresiones del autor.
Los subtítulos han sido agradados expresamente para esta edición. Las referencias bibliográficas fueron revisadas, cambiándose en algunos casos por ediciones más modernas de la misma obra.

DESCARGAR

http://rapidshare.com/files/112343425/Penia_Milciades_-_Masas-Caudillos_y_Elites-pdf.zip.html

Masas, caudillos y elites

Mientras se está proyectando reeditar su obra completa (por labor de H. Tarcus y “El Cielo por Asalto), aquí un fragmento de Masas, caudillos y elites segundo tomo de Libros claves para entender la Historia Argentina, tomado de la “mítica” Ediciones Fichas, 1971. La claridad conceptual y análitica de Peña lo convierten en uno de los más importantes historiadores argentinos, obviamente silenciado por la academia.
Todas esas clases y sectores de clases, distintos y contradcitorios, se sumaron en la UCR. EL radicalismo era “el gran movimiento de opinión” (Yrigoyen) canalizado por una eficiente maquinaria electoral a quien todo el mundo votaba sin saber exactamente por qué. Pero semejante partido no es otra cosa que un cero grandioso, y efectivamente eso era el radicalismo argentino. Su único programa llamábase “sufragio universal”, reivindicación democrática y burguesa con la cual estaba de acuerdo todo el país —exepto naturalmente la élite oligárquica cuya posesión del poder político se basaba justamente en la inexistencia del sufragio universal. Más allá no iba la UCR. Otras revindicaciones enteramente democráticas pero realmente radicales —es decir, que iba a la raíz de los problemas nacionales— tales como la distribución de las tierras de los terratenientes y la liberación del país del yugo imperialista británico, le eran completamente extrañas al partido de Hipólito Yrigoyen (…) En ves de un programa político, Yrigoyen ofrecía una mística y el culto a su personalidad mesiánica que, bien entendido, servían al fin plenamente político de conservar juntos intereses contradictorios que integraban la masa amorfa del radicalismo. “Su causa es la de la Nación misma y su representación la del poder público. Es sublime la majestad de su misión, y a ella entrega sus fervores infinitos, se robustece y vivifica constantemente en las puras corrientes de la opinión; es la escuela y el punto de mira de las sucesivas generaciones y hasta el ensueño de los niños y el santuario cívico de los hogares (carta a Pedro Molina, setiempre de 1909)”. Todo eso no quería decir nada, y por lo mismo cualquiera podía atribuirle el significado que quisiera.
En consecuencia, todos votaban por el radicalismo: terratenientes, industriales, pequeñoburgueses, obreros. Pero la UCR no los representaba a todos, ni todos controlaban a la UCR: el núcleo esencial y dirigente del partido, el que determinaba la política efectiva y desprendía de su propio medio ministros y altos funcionarios, estaba perfectamente mancomunado en ideas e intereses fundamentales con el imperialismo inglés, con la burguesía terrateniente argentina, con el capital financiero e industrial tan íntimamente vinculado a los dos primeros, con ejército, y la iglesia. Las cuatro quintas partes de la UCR eran populares, pero el quito decisivo —el dueño de casa que trazaba y ejecutaba la política— servía al imperialismo y a la burguesía argentina.

(Perdì la fuente de donde saquè el comentario, si alguien la encuetnra aviseme por favor)

DESCARGAR

04.29.08

La otra cara de la Verdad - Nicolàs Marquez

Publicado en Argentina, Politica / Actualidad tagged , , en 4:48 pm por ellibrero


“Nicolás Márquez, en ´La Otra Parte de la Verdad´ no sólo desmiente la otra parte de la misma verdad deformada en el libro ´Nunca más´, sino que pone al descubierto las miserias, claudicaciones, traiciones y olvido tras los cuales muchos, tanto civiles como militares, pretenden ocultar su propio pasado y responsabilidades. Márquez goza de la inigualable ventaja que por su edad, 28 años, no pudo ser protagonista ni testigo de los hechos que ha investigado, lo cual lo coloca en una posición de objetividad despojado de todo subjetivismo, ya que nada tiene que justificar. “

Florencio Varela (Prólogo)

La llamada represión ilegal no comenzó con el gobierno nacido el 24 de marzo de 1976, sino durante el constitucional anterior …….

“Leído el borrador del libro de Nicolás Márquez, nos preguntamos si estábamos ante un cínico, ante un escrito de la “embajada” o ante el fruto de la confusión. Si creyésemos estar ante los dos primeros, esto no merecería ni un minuto de estudio y reflexión (hace ciento veinte horas que lo estamos analizando) o sea, lo atribuimos a la gran confusión que reina en este tema. De esa confusión surge que alguien está pensando cómo se resuelve esto…

Bendito el que piensa en esta sociedad chata. Bendito el que cuestione y se cuestione con honestidad intelectual… Bendito el documento porque nos exige esta elaboración.”

Miguel Angel Peña, ex combatiente montonero (Prólogo)

Otra reseña del mismo trabajo

La otra cara de la verdad” de Nicolás Márquez

Por Shaky Laden


Es un libro controvertido por las candentes afirmaciones que realiza sobre un periodo histórico relevante en la historia Argentina.


La hipótesis de este libro es que “la represión ilegal durante la guerra contra el terrorismo marxista no comenzó con el gobierno Cívico-militar que comenzó el 24 de marzo de 1976, sino durante el gobierno constitucional que lo precedió, y fueron los partidos políticos, instituciones múltiples y la ciudadanía en su mayoría lo que apoyó y sostuvo aquella reacción. No existió ningún plan sistemático de apropiación de menores. No fueron 30.000 los desaparecidos, ni eran jóvenes idealistas sensibles; eran terroristas y como tales fueron combatidos”.


Más de un lector adhiere a los derechos humanos y coincide con el juicio a las juntas militares se sentirá indignado- por no decir asqueado- ante tales afirmaciones. Márquez se opone a la denominación “Terrorismo de Estrado” a las acciones realizadas por los militares es el poder dice que a los únicos que pueden haberles infundido miedo las acciones militares es a los terroristas, ya que el resto de la población atemorizada por los “terroristas” fueron espectadores de ese enfrentamiento cruel.
No concuerdo con su fundamentación, su afirmación es simplista, ya que la población –este o no de acuerdo con la entrada de los militares- estaba atemorizada.


Por otro lado dice “El maniqueísmo explicativo de los defensores de la verdad consta de tan alto grado de exteriotipación, que parecería que aquí había buenos (izquierdistas o jóvenes idealistas) y malos (FF.AA, FF.SS y fuerzas policiales). Critica esa exteriorización pero a su vez realiza la suya en las descripciones que hace. Para Márquez fue una guerra entre (terroristas marxistas) y las Fuerzas Armadas (que actuaban por el bien de la Nación bajo la ley) y que tuvieron “errores”. Minimiza el accionar criminal de los militares.


No se justifica lo afirmado en el prólogo del libro “Márquez goza de inigualable ventaja por su edad, 28 años, no pudo ser protagonista ni testigo de los hechos que brillantemente ha investigado. Lo cual lo coloca en una posición de objetividad que lo despoja de todo subjetivismo ya que nada tiene que justificar”. El hecho de que no haya sido protagonista no es suficiente para considerarlo objetivo, ni despojado de subjetivismos.

Márquez señala en el libro que “la verdad es objetiva, se basta a si misma, no hay dos verdades respecto al mismo acontecimiento, puede haber diferentes interpretaciones respecto al hecho fáctico, pero la verdad es sólo una”. Afirma esto y titula su libro “La otra parte de la verdad” con lo cual ya no es meramente objetivo, tiene una visión parcializada de los hechos.
Si me parece interesante que aporte datos fundamentados en fuentes para confrontar otras interpretaciones, pero no podemos considerarlo -como pretende- que esta sea la verdad propiamente dicha.


Este joven abogado tiene la ventaja de poder emitir sus interpretaciones porque estamos en democracia y tiene libertad de expresión, cosa que durante el gobierno de facto no había. Y más allá de que él diga que esa libertad de expresión es relativa y limitada porque si no se subordina a los dogmas de la propaganda oficial es etiquetado como “nazi-fascista”, puede ser blanco de escarches o hasta llegar a tener juicios penales por “apología del delito”. Al menos tiene la posibilidad de expresar su visión de las cosas; miles de desaparecidos que no tuvieron armas en las manos y fueron secuestrados y torturados, no la tuvieron. No se compara un juicio o escrache con la tortura despiadada.


La otra parte de la verdad” no es una verdad absoluta sino la parcialización de los hechos con el claro objetivo de confrontar la visión histórica que predomina hasta hoy en día. Por eso a lo largo del libro trata de destruir, minimizar y/o ocultar la otra parte de la verdad.

FUENTE:http://www.lacoctelera.com/shakyladen/post/2007/01/05/-la-otra-cara-la-verdad-nicolas-marquez

DESCARGAR

04.26.08

Maitland & San Martín - Terragno Rodolfo

Publicado en Argentina, Historia tagged , , en 10:03 pm por ellibrero

Se estableció en Mendoza, formó allí un ejército, cruzó con sus hombres la cordillera de los Andes, derrotó a los realistas en Chile, armó una flota, continuó por mar a Perú, desembarcó con su ejército, entró en Lima y se adueñó del corazón del imperio español en América.
Un militar criollo, José Francisco de San Martín, llevó a cabo esa formidable campaña entre 1814 y 1821.
Un militar escocés, Thomas Maitland, había concebido el plan en Londres, a principios de 1800″
.
Así comienza esta obra que revela un plan hasta hoy desconocido elaborado por un escocés dos décadas antes de la gesta de San Martín. Este hallazgo engrandece la figura del Libertador: no fue un “iluminado”, fue un gran estratega que se preparó muy bien para la empresa que iniciaba y estudió todos los elementos disponibles para el éxito.

DESCARGAR

04.19.08

SEOANE, MARIA | RUIZ NUÑEZ, HECTOR - LA NOCHE DE LOS LAPICES

Publicado en Argentina, Historia tagged , , en 11:49 am por ellibrero

A los chicos, siempre.
Y a todos los adolescentes que, como ellos,
se sienten comprometidos
con la solidaridad y la justicia,
y no consideran una utopía
proponer un mundo
donde sea más digno vivir.

Noche de los lápices

Se conoce como la noche de los lápices a una serie de secuestros de diez estudiantes secundarios, ocurridos durante la noche del 16 de septiembre de 1976 y días posteriores en la ciudad de La Plata, Argentina. Este suceso es uno de los más representativos dentro de lo que se conoce como “la represión” impuesta por la dictadura argentina englobada en el plan del Proceso de Reorganización Nacional, ya que las desapariciones se realizaron sobre estudiantes, en su mayoría, menores de edad.

El caso tomo notoriedad pública en 1985 luego del testimonio de Pablo Diaz, uno de los sobrevivientes en el Juicio a las Juntas. Él mismo participó de la creación del guión que llevo la historia en 1987 al cine.

Tan sólo tres de los estudiantes secuestrados sobrevieron a las posteriores torturas y traslados impuestos por la dictadura. Aunque algunos grupos de militares retirados niegan los hechos como válidos, el estado argentino —en su totalidad— reconoce su accionar en lo ocurrido.

Causas

Las víctimas eran en su mayoría militantes o ex-militantes de la Unión Estudiantil Secundaria (UES) de La Plata, esta agrupación, junto a otras habían reclamado en 1975 ante el ministerio de Obras Públicas el otorgamiento del boleto estudiantil secundario, en ese momento inexistente. Aunque oficialmente ningún documento oficial asegura que las desapariciones se realizaron a causa del reclamo por el pedido del boleto estudiantil, y hasta dos de los sobrevivientes niegan la relación directa entre los secuestros y el reclamo estudiantil específico, los diferentes testimonios aportados por los sobrevivientes tanto en la CONADEP como en el Juicio a las Juntas intuyen a esta teoría como válida.

Contratapa

La Plata, invierno del ‘76. Como en años anteriores, los estudiantes secundarios luchan por una sentida reivindicación: el boleto escolar. Pero en el país impera el terrorismo de Estado, y la respuesta no puede ser más brutal. Arrancados de los brazos de sus padres, son secuestrados por los hombres de Camps. Algunos luego recuperan la libertad y así es posible reconstruir los detalles del cautiverio y el horror a que fueron sometidos.

María Seoane y Héctor Ruiz Núñez han ido más allá del planteamiento de una rigurosa investigación plenamente lograda. Han buceado en los recuerdo de sus familiares y amigos, en los papeles y cuadernos y en la historia viva de cada uno de estos chicos que continúan desaparecidos, para iluminarlos con la fuerza de sus sueños y la ternura adolescente que no pudieron destruir sus verdugos.

DESCARGAR

04.02.08

MAURICE GODELIER - ANTROPOLOGIA Y ECONOMIA

Publicado en Antropologìa, Argentina tagged , , , en 11:24 pm por ellibrero

Maurice Godelier

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Saltar a navegación, búsqueda

Maurice Godelier (Cambrai, Francia 28 de febrero de 1934) Es considerado como uno de los fundadores de la antropología económica francesa, con investigaciones que se orientan hacia el estudio de la estructura de las sociedades “precapitalistas”. Es especialista en las sociedades de Oceanía.

Trabajo Profesional [editar]

Egresó de la Escuela Normal Superior de Saint-Cloud con el título de profesor de filosofía y licenciado en sicología y nueva filología. Luego se desempeñó en la unidad de proyectos de la École Pratique des Hautes Études donde trabajó con Fernand Braudel. Posteriormente trabajó como asistente de Claude Levi-Strauss, el fundador del estructuralismo, que era entonces profesor de antropología en el Collège de France. En 1975 fue nombrado director de la unidad de investigación de la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) en París. De 1982 a 1986 Godelier fue director del departamento de Ciencias Humanas y Sociales del Centre national de la recherche scientifique (CNRS).

En los años 60 Godelier trabajó combinando los métodos del estructuralismo con los del materialismo histórico. Por una parte investigó y polemizó sobre el concepto de modo de producción asiático. Por otra parte cuestionó las separación entre infraestructura económica y superestructuras políticas e ideológicas, propuesta por el marxismo clásico y afirmó que en las sociedades primitivas las relaciones de parentesco funcionan como relaciones de producción, relaciones políticas y esquema ideológico. Allí el parentesco es a la vez infraestructura y superestructura. También propuso modificar la concepción superestructural de la religión propia del marxismo clásico.

Entre 1967 y 1988 Godelier emprendió varias investicaciones sobre los Baruya en Papúa Nueva Guinea. Su trabajo de campo fue la base para producciones cinematográficas y para su libro La producción de grandes hombres.

Baruya [editar]

Los Baruya o Anga, de Papúa Nueva Guinea, son horticultores, criadores de cerdo, cazadores y productores de sal de la ceniza de cierta planta, que les sirve para el comercio. Hasta 1960 eran capaces de gobernarse sin Estado ni clases sociales.

Entre los Baruya no hay conexión entre el poder económico y político. el poder que no dimana de una acumulación de bienes que producen riqueza y dan lugar a la estratificación de las clases. El poder político se basa en el éxito en la dirección de la guerra, en el control de la magia y de los rituales y en la manipulación del parentesco y la relación de género, en la dominación de los hombres sobre las mujeres. La fertilidad es substancial y sobre ella solamente disponen los hombres y tienen así el poder sobre mujeres.

El poder del hombre está cimentado por los conceptos cosmológicos de la gente y su expresión ritual: el sol, los Baruya, el padre y el esperma, son signo de vida y son mirados como santos. En contraste con ellos, la luna, la sangre, las mujeres y la menstruación, simbolizan lo impuro. El hombre se ve como el elegido, el portador de todo lo bueno, que como el sol está por encima de todo, pero que teme perder esa supeiroridad con las mujeres.

Obras [editar]

  • 1964: “La noción de modo de producción asiático y los esquemas marxistas de evolución de las sociedades”; Sobre el modo de producción asiático: 13-64; Ediciones Martínez Roca, 1977. ISBN 84-7339-411-9
  • 1966 Racionalidad e Irracionalidad en la economía México: Siglo XXI, 1982 editores. ISBN 968-23-0201-3
  • 1969: Las sociedades primitivas y el nacimiento de las sociedades de clases según Marx y Engels : Un Balance Crítico. Bogotá: La Oveja Negra.
  • 1973: Antropología y Economía. Barcelona: Anagrama. 1976.
  • 1974: Economía, fetichismo y religión en las sociedades primitivas. México: Siglo XXI editores. ISBN 84-323-0163-9
  • 1977: “Perspectives in Marxist Anthropology” New York: Cambridge University, 1977.
  • Funcionalismo, estructuralismo y marxismo Barcelona : Anagrama, 1976. ISBN 84-339-0702-6
  • 1982: La producción de Grandes hombres : poder y dominación masculina entre los Baruya de Nueva Guinea Madrid: Akal 1986. 84-7600-110-X
  • 1987: “Introducción: el análisis de los procesos de transición”; Revista Internacional de Ciencias Sociales, UNESCO, XXXIX, 114, Los procesos de Transición Estudios de casos Antropológicos: 3-15. ISSN 0379-0762
  • 1989: Lo ideal y lo material: pensamiento, economías, sociedades Madrid: Taurus. ISBN 84-306-2212-8
  • 1996: El enigma del don. Dinero, Regalos, objetos santos, Barcelona: Paidós Ibérica, 1998. ISBN 84-493-0525-X.
  • 2002: “Prácticas sexuales y orden social”; Mundo científico 237: 64-69. ISSN 0211-3058,
INDICE

Un terreno discutido: la antropología económica . . . . 9
PRIMERA PARTE
LA HERENCIA DEL SIGLO XIX
Karl Marx
Formas que preceden a la producción capitalista . . . . 21
Henry S. Maine
El derecho antiguo………………………………………………………. 47
Henry S. Maine
Los efectos de la observación de la India en el pensamiento
europeo moderno……………………………………………………… 54
Lewis H. Morgan
Desenvolvimiento del concepto de propiedad . . . . . 61
SEGUNDA PARTE
RUPTURAS Y CONTROVERSIAS
Un evolucionismo empobrecido:
Karl Bücher
Estadios de la evolución económica (1893)…………………………. 85
De la encuesta sobre el terreno a la ruptura con el evolucionismo:
Bronislaw Malinowski
La economía primitiva de los isleños de Trobriand . . . 87
El enfoque formalista:
Robbins Burling
Teorías de maximización y el estudio de la antropología eco
nómica ……………………………………………………………………… 101
Edward E. Leclair, Jr.
Teoría económica y antropología económica………………..125
El enfoque substantivista:
Karl Polanyi
El sistema económico como proceso institucionalizado . . 155
George Dalton
Teoría económica y sociedad primitiva ……………………………….. 179
David Kaplan
La controversia formalistas -substantivistas de la antropología
económica: reflexiones sobre sus amplias implicaciones . 208
¿Neo-evolucionismo o marxismo?
Marshall Sahlins
Economía tribal………………………….. ………………………….. …….. 233
Eric Wolf
El campesinado y sus problemas ………………………….. …….. 260
TERCERA PARTE
ANTROPOLOGÍA Y ECONOMÍA: UN BALANCE CRITICO
Maurice Godelier
Antropología y economía. ¿Es posible la antropología eco
nómica? …………………………………………………………………… 279
Bibliografía……………………………………………………………………. 335

DESCARGAR

03.28.08

El peronismo de los 70 - Rodolfo H. Terragno

Publicado en Argentina, Historia tagged , , , en 12:38 am por ellibrero

La presente cronología es una revisión, exhaustiva pero simplificada, que tiene el propósito de ofrecer –aun al lector no interiorizado en la historia contemporánea argentina– un relato fidedigno de lo ocurrido desde el retorno hasta la nueva caída del peronismo.
Se ha procurado no consignar aquí más nombres que los estrictamente necesarios; se han tenido en cuenta sólo a los partidos y organizaciones más influyentes (evitando que el lector naufrague en un mar de siglas) y, en general, se ha puesto poco interés en destacar diferencias de matiz.
Sin embargo, la secuencia ordenada de los acontecimientos decisivos (inhallable hasta ahora, tanto en español como en inglés), será de ayuda para el investigador.
Éste, además, dispone –al final del artículo– de una sección bibliográfica. En ella, figuran los textos que el autor tuvo a su disposición para confeccionar esta cronología, y también los que él aconseja consultar para profundizar en cualquiera
de los rubros en que divide esa bibliografía sugerida.

Descargar

03.09.08

LA PRODUCCIÓN DEL DESIERTO: Las imàgenes de la campaña Del ejercito Argentino Contra los Indios,1879 - H. Alimonda y J. Ferguson

Publicado en Argentina, Historia, Historia Militar / Militar tagged , , , , en 10:44 pm por ellibrero

Conquista del Desierto


La Conquista del Desierto o Campaña del Desierto fue una campaña militar llevada a cabo por el gobierno de la República Argentina contra los pueblos mapuche, tehuelche y ranquel, con el objetivo de obtener el dominio territorial de la Pampa y la Patagonia oriental, hasta entonces bajo control indígena, y que ellos denominan Puel Mapu. En un sentido histórico más amplio, designa al conjunto de campañas militares llevadas a cabo por los gobiernos nacionales y provinciales argentinos y por los colonizadores españoles que le precidieron en contra de esos mismos pueblos, tratado en el artículo Campañas previas a la Conquista del Desierto.

 Después de que Adolfo Alsina muriera en 1877, Julio Argentino Roca fue nombrado nuevo Ministro de Guerra y prosiguió su trabajo.

La campaña de Roca [editar]

territorio de la Argentina antes de la presidencia de Julio Argentino Roca

territorio de la Argentina antes de la presidencia de Julio Argentino Roca

Roca, en contraste con Alsina, creía que la única solución contra la amenaza de los aborígenes era extinguirlos, subyugarlos o expulsarlos. Para llevar a cabo este plan, el 4 de octubre de 1878 fue sancionada la ley N° 947 que destinaban 1.700.000 pesos para el cumplimiento de la ley de 1867 que ordenaba llevar la frontera hasta los ríos Negro, Neuquén y Agrio. Mientras tanto, los jefes de sectores de fronteras realizaron operaciones durante 1878 y comienzos de 1879 para preparar la ofensiva.

A finales de 1878, empezó la primera ola para “limpiar” la zona entre la zanja de Alsina y el Río Negro a través de ataques sistemáticos y continuos a los establecimientos de los aborígenes. El coronel Nicolás Levalle y luego el teniente coronel Freire atacaron a Manuel Namuncurá provocándole más de 200 muertos, mientras que el coronel Lorenzo Vintter tomaba prisionero a Juan José Catriel con más de 500 guerreros y Pincén fue capturado cerca de Laguna Malal. Estos caciques fueron confinados en la isla Martín García. Luego el ranquel Epumer fue capturado en Leuvucó por el capitán Ambrosio. Otras acciones fueron dirigidas por el mayor Camilo García, el teniente coronel Teodoro García, el coronel Rudecindo Roca, el coronel Nelson, el sargento mayor Germán Sosa, el coronel Eduardo Racedo, el teniente coronel Rufino Ortega y el teniente coronel Benito Herrero.

Por ley del 11 de octubre de 1878 se creó la Gobernación de la Patagonia al mando del coronel Alvaro Barros y con jurisdicción en todos los territorios fuera de las provincias hasta el cabo de Hornos.

Con 6.000 soldados en cinco divisiones (entre ellos 820 indios aliados), en abril de 1879 comenzó la segunda ola alcanzando Choele Choel en dos meses, la cual fue entregada pacíficamente por los aborígenes locales. Desde otros puntos, las compañías del sur hicieron su camino hacia el río Negro y el río Neuquén, el tributario septentrional del río Negro. Juntos, ambos ríos marcaban la frontera natural desde los Andes hasta el Atlántico.

Muchos establecimientos fueron construidos en la cuenca de estos dos ríos, así como también en el río Colorado. Por mar, algunos establecimientos fueron erigidos en la cuenca sur del río Santa Cruz y en la del río Chubut por colonos galeses.

  • La primera división al mando del general Roca con 1.900 soldados hombres y 105 indígenas. Partieron de Carhué el 29 de abril de 1879 y el 24 de mayo entraron en la isla de Choele-Choel, en junio Roca regresó a Buenos Aires, quedando al mando el coronel Conrado Villegas.
  • La segunda división al mando del coronel Nicolas Levalle partió de Carhué con 325 soldados y 125 indígenas del cacique Tripailao. Avanzó hacia Traru-Lauquen en La Pampa y enfrentó a Namuncurá.
  • La tercera división al mando de Eduardo Racedo partió de Villa Mercedes hacia Potahue con 1.350 soldados, entre ellos indígenas ranqueles de los caciques Cuyapán y Simón. Persiguió al cacique Baigorrita pero no se logró se captura, pero sí la de 500 se sus indígenas.
  • La cuarta división al mando de Napoleón Uriburu partió desde San Rafael el 21 de abril rumbo a la confluencia de los ríos Limay y Neuquén. Mató en Chos Malal al cacique ranquel Peyeumán. En río Agrio capturaron al cacique Painé con 60 de sus guerreros y luego lograron matar al cacique Baigorrita. Su accionar obtuvo un saldo de 1.000 indígenas muertos y 700 prisioneros.
  • La quinta división al mando del teniente coronel Hilario Lagos partió de Trenque Lauquen y en Curu-Pichi-Cajuel, el teniente coronel Godoy mató al capitanejo Lemumier y su hijo. Esta columna capturó a 629 prisioneros.[1]

De acuerdo con la Memoria del Departamento de Guerra y Marina de 1879, se tomaron prisioneros 5 caciques principales y uno fue muerto (Baigorrita), 1.271 indios de lanza prisioneros, 1.313 indios de lanza muertos, 10.513 indios de chusma prisioneros y 1.049 indios reducidos.

Campaña del general Villegas en Neuquén y Río Negro [editar]

Roca siguió a Nicolás Avellaneda como presidente. Creyó que era imperativo conquistar el territorio al sur del río Negro lo más pronto posible y ordenó la campaña de 1881 bajo el mando del coronel Conrado Villegas con 1.700 soldados en tres brigadas que comenzaron la campaña a principios de 1881.

  • La primera brigada al mando del teniente coronel Rufino Ortega enfrentó a Tacumán, hijo del cacique Sayhueque. Alcanzó el lago Nahuel Huapi el 3 de abril, con un saldo de 23 indígenas muertos.
  • La segunda brigada al mando del coronel Lorenzo Vintter tomó prisionero cerca del río Collon-Curá al cacique Molfinquéo con 48 indígenas prisioneros y 17 muertos.
  • La tercera brigada al mando del coronel Liborio Bernal capturó 140 indígenas y mató a 45.

En un año, Villegas (ascendido a general) conquistó el territorio de la actual provincia del Neuquén, alcanzando el río Limay.

Campaña de los Andes del general Villegas [editar]

A fines de 1882 el general Villegas con cerca de 1.400 hombres inició una nueva campaña con tres brigadas, lográndose incorporar la actual provincia del Neuquén:

  • La primera brigada al mando del teniente coronel Rufino Ortega obtuvo la rendición de Millamán con casi 100 indígenas. El teniente coronel Ruibal derrotó al cacique Queupo y el cacique Cayul fue capturado con unos 80 guerreros. El mayor José Daza derrotó a Alvarito Rumay capturando a los capitanejos Cayupán y Nahuelpán. Esta brigada mató a 120 indígenas y tomó 500 prisioneros.
  • La segunda brigada al mando del teniente coronel Godoy persiguió a Namuncurá, Reuque-Curá (cayó prisionero) y Ñancuche quien huyó hacia Chile. Esta brigada mató a 100 indígenas y tomó 700 prisioneros.
  • La tercera brigada al mando del teniente coronel Nicolás Palacios atacó a los caciques Sayhueque e Inacayal matando a 145 indígenas y tomando 500 prisioneros.

Las campañas finales 

Se continuó presionando a la resistencia de los aborígenes más al sur logrando la rendición de Namuncurá con 330 de sus guerreros.

El teniente coronel Lino Oris de Roa con 100 soldados llegó hasta el bajo río Chubut y el mayor Miguel Vidal atacó a Sayhueque e Inacayal para luchar la última batalla, el 18 de octubre de 1884 en la que Inacayal y Foyel fueron derrotados por el teniente Insay, la mayoría de los 3.000 indígenas se rindieron, mientras que Sayhueque lo hizo el 1 de enero de 1885 en la actual provincia del Chubut al nuevo gobernador de la Patagonia, el general Lorenzo Wintter. Inacayal y Foyel junto con sus familiares fueron llevados por Francisco Pascasio Moreno en 1886 a vivir al Museo de Ciencias Naturales de La Plata, en retribución a la hospitalidad que ellos le habían dado. Algunos grupos menores continuaron huyendo en Chubut hasta 1888.

Consecuencias [editar]

El Informe Oficial de la Comisión Científica[2] que acompañó al Ejército Argentino es considerablemente específico respecto de los resultados de la guerra:

 

El año 1879 tendrá en los anales de la República Argentina una importancia mucho más considerable que la que le han atribuído los contemporáneos. Ha visto realizarse un acontecimiento cuyas consecuencias sobre la historia nacional obligan más la gratitud de las generaciones venideras que la de la presente, y cuyo alcance, desconocido hoy, por transitorias cuestiones de personas y de partido, necesita, para revelarse en toda su magnitud, la imparcial perspectiva del porvenir. Ese acontecimiento es la supresión de los indios ladrones que ocupaban el Sur de nuestro territorio y asolaban sus distritos fronterizos: es la campaña llevada a cabo con acierto y energía, que ha dado por resultado la ocupación de la línea del Río Negro y del Neuquén.

Se trataba de conquistar un área de 15.000 leguas cuadradas ocupadas cuando menos por unas 15.000 almas, pues pasa de 14.000 el número de muertos y prisioneros que ha reportado la campaña. Se trataba de conquistarlas en el sentido más lato de la expresión. No era cuestión de recorrerlas y de dominar con gran aparato, pero transitoriamente, como lo había hecho la expedición del Gral. Pacheco al Neuquén, el espacio que pisaban los cascos de los caballos del ejército y el círculo donde alcanzaban las balas de sus fusiles. Era necesario conquistar real y eficazmente esas 15.000 leguas, limpiarlas de indios de un modo tan absoluto, tan incuestionable, que la más asustadiza de las asustadizas cosas del mundo, el capital destinado a vivificar las empresas de ganadería y agricultura, tuviera él mismo que tributar homenaje a la evidencia, que no experimentase recelo en lanzarse sobre las huellas del ejército expedicionario y sellar la toma de posesión por el hombre civilizado de tan dilatadas comarcas.

Y eran tan eficaces los nuevos principios de guerra fronteriza que habían dictado estas medidas, que hemos asistido a un espectáculo inesperado. Esas maniobras preliminares, que no eran sino la preparación de la campaña, fueron en el acto decisivas. Quebraron el poder de los indios de un modo tan completo, que la expedición al Río Negro se encontró casi hecha antes de ser principiada. No hubo una sola de esas columnas de exploración que no volviese con una tribu entera prisionera, y cuando llegó el momento señalado para el golpe final, no existían en toda la pampa central sino grupos de fugitivos sin cohesión y sin jefes.

Es evidente que en una gran parte de las llanuras recién abiertas al trabajo humano, la naturaleza no lo ha hecho todo, y que el arte y la ciencia deben intervenir en su cultivo, como han tenido parte en su conquista. Pero se debe considerar, por una parte, que los esfuerzos que habría que hacer para transformar estos campos en valiosos elementos de riqueza y de progreso, no están fuera de proporción con las aspiraciones de una raza joven y emprendedora; por otra parte, que la superioridad intelectual, la actividad y la ilustración, que ensanchan los horizontes del porvenir y hacen brotar nuevas fuentes de producción para la humanidad, son los mejores títulos para el dominio de las tierras nuevas. Precisamente al amparo de estos principios, se han quitado éstas a la raza estéril que las ocupaba.

Las palabras con las que concluye el informe demuestran el desprecio del Estado hacia la población indígena de la región.

Roca, al mando de un ejército moderno y bien pertrechado, sometió a la Patagonia venciendo la débil resistencia de los pueblos originarios de etnia mapuche, causando una gran cantidad de víctimas y desplazando a las poblaciones restantes a regiones periféricas.

Se estima que la campaña fue causa directa de la muerte de más de mil indígenas (hombres, mujeres y niños)[3] .

Las tribus que sobrevivieron fueron desplazadas a las zonas más periféricas y estériles de la Patagonia. Unos 10.000 nativos[4] fueron tomados prisioneros y unos 3.000 enviados a Buenos Aires, donde eran separados por sexo, a fin de evitar que procrearan hijos[5] : las mujeres fueron dispersas por los diferentes barrios de la ciudad como sirvientas mientras una parte de los hombres fueron enviados a la isla Martín García, donde murieron, en su gran mayoría, a los pocos años de reclusión.

Esta campaña se realizó, además, ya que la Nación Argentina necesitaba garantizarse este territorio que era reclamado como propio también, por Chile. Millones de hectáreas se sumaron así a la República Argentina. Estas enormes extensiones fueron adjudicadas a bajo precio, o directamente regaladas, a terratenientes y políticos influyentes.[6] [7]

Se suele justificar esta operación militar argumentando que esos territorios iban a ser conquistados por Chile, ya que el área al sur del río Colorado estuvo parcialmente en disputa entre las dos naciones hasta la firma del Tratado Argentina-Chile de 1881.

Debate acerca de la aplicación del concepto de genocidio a la Conquista

A mediados del siglo XX se forja el concepto de genocidio para designar los “actos con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”. En los últimos años, diversos estudiosos han trabajado para demostrar que es posible aplicar la definición de genocidio a los actos realizados por el Estado argentino durante esta etapa. Dentro de los argumentos que apoyan esta tesis se citan los que tienen que ver con la declaración de las intenciones del Estado:

  • En el Congreso se habla de “exterminar a los indios salvajes y bárbaros de Pampa y Patagonia”.
  • Desde el gobierno de Martín Rodríguez en provincia de Buenos Aires, década de 1820, se hablaba de exterminio. Él ya decía “primero exterminaremos a los nómades y luego a los sedentarios”.

También se citan los métodos utilizados en la campaña que concuerdan con la definición de genocidio:

  • Ataques a tolderías con mujeres y niños solos en momentos en que los hombres adultos estaban en otras partidas.
  • Persecuciones a heridos, ancianos, niños, etc.
  • Prostitución forzada como botín de guerra de los soldados, fomentada desde los mandos.
  • Un campo de concentración en Valcheta (Línea Sur de la actual provincia de Río Negro) con alambres de púas de tres metros de alto, que encerraba a gente muriendo de hambre por no tener alimentos.
  • Toma de prisioneros, traslados forzosos a pie hasta Carmen de Patagones (un puerto en la desembocadura del río Negro), en donde los embarcaban a Martín García (una isla en el río de la Plata en frente de Buenos Aires). Estos traslados pueden ser de hasta de mil km. y exterminaron a miles de personas, ya que se mataba a los que no caminaban.
  • Traslados forzosos de familias a otro sitio del territorio ocurridos después de la campaña por la “policía de frontera”.
  • Un segundo campo de concentración en Martín García, por donde pasaron, con distintos destinos, entre 10.000 y 20.000 personas. Allí tuvieron que habilitar dos cementerios especiales en 1879.
  • Separación de las familias llevando a los varones esclavizados a la zafra en el norte tucumano y a las mujeres y niños al servicio doméstico en las ciudades.
  • Cambios de nombres, de manera que no se pudiera reconstruir la historia familiar.

Argumentos que intentan desmentir la teoría del genocidio son:

  • Falta de documentación sobre hechos a partir de los cuales se pueda inferir que se trató de genocidio. Además esta falta no se debe a que se ocultaron algunos hechos ya que a la expedición se incorporaron periodistas, hombres de ciencia y religiosos que escribieron y publicaron lo que vieron.
  • Se pone en duda que las más de 5.000 personas que participaron de las campañas hubieran sido todos cómplices de un genocidio ocultando información de este tipo.
  • Se pone en duda que lo hubiera permitido un humanista como el presidente Avellaneda.
  • Buen trato a los indios prisioneros, niños, mujeres y ancianos quienes fueron examinados por sus dolencias, vacunados y muchos de ellos remitidos a hospitales de Buenos Aires.
  • Asignación por parte del Estado de grandes reservas a los indígenas. Aunque fueron cercenadas posteriormente esto fue hecho por individuos y estas acciones probablemente serán condenadas la justicia.
LA PRODUCCIÓN DEL DESIERTO: Las imàgenes de la campaña  Del ejercito Argentino Contra los Indios,1879 - Hèctor  Alimonda y Juàn Ferguson

Este artículo aborda el tema de como las imágenes pueden constituirse en parte de un discurso legitimador en procesos de conquista. Específicamente se analizan las
fotografías del retratista Antonio Pozzo; quien acompaña al General Roca durante la Campaña del Desierto en 1879. En este contexto la fotografía es portadora de un punto de vista que por un lado testimonia la crudeza de la experiencia y por otro tiene un potencial imaginario en el plano simbólico, en tanto establece nuevos mitos institucionales a partir de imágenes pasadas las que se transforman en la memoria constitutiva de la nacionalidad futura.
_____________________________________________________________

Descargar

01.21.08

Bandolerismo y politización de la población rural de Buenos Aires tras la crisis de la independencia(1815-1830) - Raúl O. FRADKIN -

Publicado en Argentina, Ciencias Sociales / Sociología, Historia tagged , , , , en 2:08 am por ellibrero

Raúl Fradkin

es profesor de Historia egresado del Instituto Superior del Profesorado Joaquín V. González. Se desempeña como profesor de Historia de América en el Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Luján, y de Historia Argentina en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Es investigador del Instituto de Historia Argentina y Americana “Dr. E. Ravignani”, de la misma facultad. Ha sido profesor de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata y profesor invitado en varias universidades del país, en la Maison des Sciences de L’Homme, en École des Hautes Études en Sciences Sociales y en la Universidad Internacional de Andalucía. Especializado en la historia social del mundo rural rioplatense, ha publicado artículos en revistas especializadas nacionales y extranjeras, y en libros colectivos. Junto a Juan Carlos Garavaglia ha publicado Hombres y mujeres de la colonia (1992) y En busca de un tiempo perdido: La economía de Buenos Aires en el país de la abundancia, 1750-1865 (2005). También ha sido compilador de La historia agraria del Río de la Plata colonial: Los establecimientos productivos (1993), junto a Mariana Canedo y José Mateo de Tierra, población y relaciones sociales en la campaña bonaerense (siglos XVIII y XIX) (1999). Ha sido también coordinador y autor de libros de Historia y Ciencias Sociales para los niveles primario, secundario, EGB y Polimodal.

La Obra

El propósito de este trabajo es indagar las ambiguas y complejas
relaciones entre dos fenómenos que se desarrollaron en forma simultánea en la campaña bonaerense durante las décadas de 1810 y 1820: la creciente movilización y politización de la población rural y el aumento del bandolerismo rural.
Ambos fenómenos tuvieron ritmos y modalidades diferentes pero su misma simultaneidad invita a profundizar en sus
posibles vínculos y exige sortear la tentación de reproducir en su
reconstrucción histórica la perspectiva desde la cual los observaron las
elites contemporáneas. Sin duda, indagar el proceso de politización de los
sectores rurales y en especial de sus grupos subalternos, no carece de
dificultades y obliga a ampliar el campo de análisis para dar cuenta de las
formas y contenidos específicos que esa politización pudo haber adquirido
entre una población rural cuyo protagonismo se anunció como ineludible en
la crisis de 1820 y adquirió decisiva influencia en la de 1828/29. Para ello
es preciso leer la documentación buscando registrar las múltiples formas
que esa politización pudiera adoptar aunque no lo hiciera apelando a
términos y discursos específicamente políticos ni en acciones de estricto y
claro sentido político. En esta ocasión intentaremos acercarnos a través de las gavillas de salteadores que asolaron con creciente virulencia a la campaña de Buenos Aires y sus pueblos tras la crisis de la independencia rastreando los modos en que sus acciones se engarzaron con una conflictividad política que también se hacía cada vez más violenta.

Descargar

01.12.08

Familias Latinoamericanas En Los Inicios Del Nuevo Siglo - Arriagada Irma

Publicado en Argentina, Ciencias Sociales / Sociología, Historia tagged , , en 5:09 pm por ellibrero

Autor/es Arriagada, Irma
Entidad Comisión Económica para América Latina
Título Políticas sociales, familia, trabajo en la América Latina de fin de siglo
Publicación Santiago de Chile : CEPAL, 1997
Descrip. física 51 p.
Colección Serie políticas sociales ; v. 21
Resumen Los cambios demográficos, sociales y económicos ocurridos en América Latina cuando nos aproximamos a un nuevo siglo, han modificado de manera muy importante las estructuras y las funciones familiares. Con el objetivo de conocer mejor la situación actual de las familias, en la primera parte de este texto, sobre la base de información cuantitativa, se caracteriza la complejidad y diversidad de la familia urbana distinguiendo tipos de familia y etapas del ciclo familiar en varios países de América Latina y su relación con la vulnerabilidad económica y con la participación laboral de sus miembros. La elaboración de esta información para América Latina cumple propósitos comparativos y de seguimiento de tendencias, pero sobre todo de diagnóstico cuantitativo para el adecuado diseño de políticas. La desigualdad entre familias es un tópico ampliamente desarrollado desde la perspectiva demográfica, económica y social, por los estudios sobre la constitución de las familias, y las mediciones de acceso al consumo, de pobreza y de distribución del ingreso, y de cobertura en salud, educación, vivienda y seguridad social, entre otros. Por su parte, la desigualdad en el interior de la familia es un tema reciente y tiene relación con los estudios de género y con el interés por mejorar las condiciones de vida de las mujeres y los niños. Considerando ambos aspectos, en la segunda parte se analiza información estadística sobre ciertos temas referidos a los cambios materiales por los que han atravesado las familias y a las nuevas representaciones sobre esos cambios. Así, por una parte se destacan ciertas carencias de las familias, con el análisis de la jefatura femenina del hogar y su relación con la pobreza, junto con la violencia intrafamiliar; y por otra, las contribuciones económicas de mujeres e hijos al hogar, y el aporte del trabajo doméstico, realizado por mujeres, al mantenimiento de la sociedad. Finalmente, en la última sección se sugieren algunas formas de apoyo al ejercicio de ciertas funciones de los grupos familiares, acordes con el tipo de familia y la etapa del ciclo de vida familiar en el que se encuentran. Sin embargo, definir cuáles son las funciones específicas que se debieran reforzar según tipo y ciclo familiar, no debe conducir a soslayar la preocupación por las funciones básicas que permiten que las familias puedan sostenerse en el tiempo: acceso a los recursos materiales y cobertura de servicios básicos como vivienda adecuada, salud, educación y seguridad social. El cumplimiento de estas funciones mínimas, de hecho, puede ayudar a ampliar los cauces de movilidad social de las familias y a la construcción de estructuras familiares más democráticas. Sin duda no puede cuestionarse la permanencia de la institución familiar, la que persistirá en el siglo XXI con estructuras cada vez más diversas y probablemente con cambios en sus funciones. Pero en estos tiempos que buscan ampliar las opciones no sólo económicas y políticas, sino las sociales y culturales, cabe interrogarse por las tensiones y las opciones que la familia deberá enfrentar, y por la función pública que fortalezca proyectos familiares sólidos y democráticos, donde los derechos de todos los miembros de la familia sean respetados.
   
Descargar  

« Artículos anteriores